26 may 2012

Reencuentros

Son las 3:22, nos encontramos de nuevo frente a frente, como siempre intentas hipnotizarme con tu brillo, con tu figura y con tu movimiento circular tan perfecto. Pero esta vez sabes que no es como las anteriores.

             He notado miedo en tu cara,  seguramente ya te hayas enterado de que ya no eres para mi quien eras, de que ya no consigues transformarme con tu luz, esa luz de la que antes tenia que protegerme para no transformarme en lo que tu mas querías.

             Tras unos intensos minutos en el que no nos quitamos la vista, me dices que hasta la mayor de las estrellas se ha dado cuenta de que he descubierto una luz que la supera, que consigue transformarte como yo lo hacía antes. Una silueta que no hay eclipse ni agujero negro que pueda apagarla.

              Me dices que te gustaría ver a esa luz de las que todas las estrellas y seres luminosos sienten envidia. Yo me mantengo cayado durante unos instante y te respondo: Todo a su tiempo.

              A pesar de todo sabes que echaba de menos hablar contigo, sentir como me miras a través de mi ventana mientras mis ojos están cerrados y saber que cuando vuelva a abrirlos ya no estarás en el lugar donde te vi por última vez....




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